Lluvia estival

Migue Julio 12th, 2006

El viento envuelve la hojarasca aparecida antes de tiempo, el olor de la corteza mojada de los sicomoros, junto al de la tierra humedecida por la lluvia de verano, evocan sentimientos de contradicción, estío y otoño, calma y tempestad, polvo y lluvia, unión y desunión, que invitan a pensar sobre el tan proclamado sentido de la vida.

Ayer el viento candente del verano, al desasir el polvo enjuto del piso seco, provocaba lágrimas naturales, carentes de dolor. Hoy la lluvia cálida de verano pinta en mi rostro sollozos espurios que, sin embargo, llenan de dolor mi alma.

Cuando respiras mueves mi alma, cuando miras quemas mi piel, cuando te mueves me arrastras, cuando sonríes enciendes mi espíritu, cuando lloras inundas mi ser, y no puedo soportarlo y no podemos soportarlo y no queremos soportarlo.

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