Hoy cumplo 36 añitos. Me encanta cumplir años y ver que todo lo que ha cambiado, como ha evolucionado mi relación con amigos, compañeros, familia… este año por desgracia no me puedo alegrar, la enfermedad de mi madre ha dejado una sombra en la luz en un día en el que mis niñas hacen brillar mas el sol.
He encontrado un vídeo en youtube que se aproxima bastante al sentimiento de este día:
Debería haber avisado, pero no he tenido tiempo ni para eso.
Llevo una temporada sin casi escribir nada, pero eso ha terminado, o está terminando. Han sido un par de meses (casi tres) con un familiar enfermo que no me ha dejado tiempo para casi nada. Trabajar y trabajar, dentro y fuera del trabajo, casi sin ver a mis niñas ni mi esposa, perdiendo clases y exámenes en la Universidad… ¿quien me mandaría matricularme de nuevo?.
Bueno, eso, que siento no haber avisado a los 3 o 4 que leéis lo que pienso o enlazo de aquí y de allá.
Vuelvo a la carga, poquito a poco, pero acelerando, que en el hospital lo que si he tenido tiempo es de leer mucho y aprender algo. Ya iré contando.
He creado un álbum de fotos para los amigos y familiares. Para aquellos de vosotros que queráis acceder a las fotos de las barbacoas, bautizos, bodas y demás ya sabéis, sólo teneis que llamarme o escribirme un correito para que os de de alta y ya está.
Por lo pronto iré metiendo fotos que considere que pueden ser públicas.
He quitado las fotos de la boda de Esther, creo que ya habéis tenido tiempo de sobra para disfrutarlas en abierto, a partir de ahora, si las queréis ver os vais a tener que registrar en el foro. Animaos que ya somos unos cuantos de la familia.
Este fin de semana he tenido el placer de visitar esta provincia de ensueño. El atravesar las plantaciones de álamos, de ese verde tan verde, de ese olor parduzco, aroma de una tierra que te hace pensar mientras observas sus montañas… parezco Heidi…
Lo único malo del asunto es que parece que los bautizos a los que voy, sean de mis hijas o mis sobrinos, van acompañados de este dulce sol de verano de Andalucía, que te quiere tanto que te abraza con su calor hasta la mas de las absolutas de las desesperaciones.
Y es que resulta que ha coincidido con la segunda ola fuerte de calor, la segunda que nos ha azotado este verano. La casa en la que se celebró, no obstante, a las afueras de Granada nos obsequió con un hálito no del todo flagrante y la sangría amenizo nuestra cachaza, y la embriaguez que nos trajo la misma pareada a la del fervor de la familia, consiguió que la velada fuese poco menos que destacada en nuestra memoria.
Maravilloso día el del bautizo de Natalia. Hemos tenido la suerte de la oportunidad, la grandeza de la aleatoriedad ha conseguido una mezcolanza de elementos, que aunque anodinos desligados, al realizar la mixtura, ha salido un interesante resultado.
Lo primero, la ola de calor que ha asolado Andalucía ha tenido su punto de mayor intensidad justo encima de la iglesia y del lugar de celebración, con irrisorias temperaturas de 44 grados a la sombra a las 6 de la tarde, pues bien, la hora del bautizo fue la una del medio día. Me preguntaba cual era la razón de que no hubiese nadie en el bautizo, hasta que entré en la iglesia. Es que claro, a ver quien era el guapo que esperaba en la calle con el solano.
Eso no era todo, el conjunto Padre-Madre-Padrino-Madrina fue de lujo, el padre recuperándose de la cojera de un esguince del quince, la madre con la nariz colorada del resfriado provocado por los cambios de temperatura, el padrino no fue por tener un cólico nefrítico, y la madrina con la boca llena de calenturas… todo un pastel.
Pero por lo visto no era suficiente, resulta que el párroco era ligeramente exaltado, y nos dio unas nociones un tanto extremas de política internacional, nacional, filosofía, moral, medicina, inmigración y un largo etcétera que amenizó la ceremonia.
Bueno, al final todos lo pasamos bien y la niña quedó bautizada, de milagro.